Transcripción completa de una clase, con las palabras de Daniel Lira; solo se añadieron subtítulos, párrafos y puntuación, y se limpiaron muletillas, repeticiones y errores de transcripción. Publicada en en Intensivo Convivencia en línea.
Aprender a orar e inspirar a otros
¿Quisieras aprender a orar y inspirar a otros a que también puedan orar y acercarse y ser íntimos con Dios? Quiero platicarte algunas estrategias que me han funcionado y que creo que te pueden funcionar para orar, para acercarte a Dios y para que otras personas también puedan ser inspirados por tu vida de oración, que podamos hacer discípulos que oran y que podamos también orar por aquellos. Hay cosas bien sencillas que podemos hacer. Y la primera cosa que te quiero enseñar es orar los salmos. Los salmos, por su propia naturaleza, son canciones o son pedazos de la escritura que tienen una poesía y un ritmo y tienen una profundidad dicha de una manera simple.
Escanear la Escritura
¿Qué puedes hacer? ¿Qué podemos hacer? El paso número uno te diría es escoge un salmo. También puedes escoger una parábola o puedes escoger una historia. Las tres funcionan igual, pero hablando específicamente de un salmo, tú tomas la Biblia y escoges un salmo. A algunas personas incluso les he dicho, abre la Biblia en los salmos y empieza a escanear cada uno de ellos hasta que sientas que algo te llama la atención. No estoy hablando de que abras tu Biblia y le atines con el dedo y entonces eso hagas. No, sí tómate el tiempo de escanear los salmos. Vas escaneando y de repente va a haber una palabra, va a haber un salmo que te llamó la atención.
Estaciónate en ese salmo, estaciónate en ese pasaje o en esa historia. Y lo que vas a hacer es buscar a Dios en la lectura. Resaltas las características. Ejemplo, Dios es mi pastor. ¿Dónde está Dios ahí? Dios es mi pastor. Y lo circulas. Y entonces continúas y te das cuenta de las características de Dios en ese salmo. También puedes resaltar las características humanas. David, cómo era, qué estaba diciendo, qué estaba sintiendo y empiezas a resaltar del salmo o de la historia este tipo de cosas. Y lo que hacemos entonces es que al haber destacado quién es Dios, sus características en la palabra o en este salmo en especial y las tuyas, lo que buscamos ahora es alinearnos a esta verdad y empezar a alinear y decir, a ver, ¿qué es ser un pastor?
Entender el texto: ¿qué es un pastor?
¿Cómo era un pastor? ¿A qué se refiere la palabra con pastor? Y entonces te darás cuenta que no se refiere al pastor como tú y yo hoy lo conocemos de una iglesia, sino que realmente está hablando David acordándose de los momentos en donde él fue pastor, en donde él cuidaba las ovejas, protegía a las ovejas, alimentaba a las ovejas, guiaba a las ovejas. Y entonces vas teniendo el sentido. ¿Qué significa que Dios sea mi pastor? Y entonces empiezas a orar alineándote a esa verdad. No solamente Dios, tú eres mi pastor, sino Dios, tú eres aquel que me guía. Señor, tú eres el que me alimenta y me lleva por los verdes prados.
Señor, Padre, y empiezas a orar sobre cada una de las características reveladas en este Salmo. Dios, tú eres un Padre amoroso. Tú cuidas a las ovejas como diariamente y las llevas, las alimentas. No dejas que ninguna se pierda y empiezas a orar y empiezas a meterte. Y es solo el versículo uno del Salmo. Si tú haces eso con cada uno de los versículos, tú puedes orar 5, 10, 15 minutos, 20 minutos, media hora, sin detenerte. Ahora, una vez que tú te alineas a su verdad y estás meditando sobre esta verdad, empiezas a clamar por más de ello en tu vida. Señor, tú eres mi pastor.
Meditar y clamar por esa verdad
Tú me guías. Señor, guíame en esta área de mi vida. Señor, guía mis pasos. Alimenta mi espíritu, Señor, porque quiero conocerte más. Pues dame las fuerzas y empiezas a orar. Ahora, pidiéndole a Dios que esta verdad, estas características que Él tiene, sean impregnadas e impresas en tu vida y que puedas caminar y te puedas alinear a ello. Lo puedes orar en tu vida personal, pero también lo puedes orar por personas y lugares. Cuando buscamos hacer discípulos, ya sea de nuestra familia o de un amigo o cualquier persona a la que estemos llevando a Cristo, este es el momento. Señor, tú eres mi pastor. Tú eres el gran pastor.
Tú eres el buen maestro. Señor, guía a esta persona. Guía a mi mamá en verdes prados. Señor, aliméntala de tu palabra. Señor, tú sé aquel que cuida y protege en los momentos de dificultad. Y empiezas a orar por la persona. O si estás yendo a un lugar y tienes un lugar de misericordia al que estás yendo, o te vas a ir de misiones de largo plazo, empiezas a orar por ellos. Señor, a esta comunidad. Señor, tú sé su pastor.
Orar por otros y por comunidades
Revélate como pastor, Señor, como tú el que guía, tú el que provee, tú el que alimenta. Y por último, te animaría a apuntarlo también a tus autoridades. Ya sea tus autoridades como los gobiernos, o tus autoridades como tu pastor, o como tu padre, como tu madre, y decir, ora por ellos, bendícelos a través de la palabra que está impresa, que está dicha, que está revelada. Y entonces, en esto puedes durar horas o puedes durar minutos, como sea necesario para ti. Esta es solamente una estrategia, una manera bien sencilla de aplicarlo, y puedes escoger cualquier salmo. Hay demasiados. Puedes agarrar un proverbio o puedes agarrar una historia de Jesús.
Y entonces empiezas a ver a Jesús y ver cómo se comportó, resaltas eso, oras por ello, declarando esa verdad, hablando esa verdad en voz alta, y luego la aplicas en tu vida. La pides más, la aplicas para otros y para tus autoridades.
Las citas bíblicas se reproducen como se leyeron en la clase. Video original: «¿Cómo hacer discípulos? — 14 - Estrategias de oración», canal de YouTube de Daniel Lira (@danielliraserhan).