Monterrey, N.L.Hijo de Dios, esposo de Lily y papá de 3

Predicaciones · Clase · ¿Cómo hacer discípulos?

Grupos para descubrir la Biblia

Transcripción completa de una clase, con las palabras de Daniel Lira; solo se añadieron subtítulos, párrafos y puntuación, y se limpiaron muletillas, repeticiones y errores de transcripción. Publicada en en Intensivo Convivencia en línea.

La parte práctica del curso

Estamos llegando ya al final de este curso y por lo tanto también a la parte más práctica. Era importante aclarar todo lo que vimos hasta ahora porque el objetivo de esta clase y el objetivo de hacer discípulos es que se vuelva una relación y que se los podamos entregar a Dios y no que sean proyectos y esquemas y esto que voy a enseñar en esta sesión en la práctica nunca se ve como en la teoría. Porque se trata de una relación, es más como cuando vas a un café con un amigo o con un grupo de amigos y empiezan a platicar sobre temas profundos y empiezan a cambiar sus vidas de acuerdo a esas pláticas.

No está hecho intencionalmente para que se siga como un guión, aunque cuando te lo esté enseñando va a parecer que sí. Y hasta este momento hemos visto que los discípulos son de Jesús. Entonces nuestro objetivo en este grupo o sesiones de descubrimiento de la Biblia que haremos con estas personas que quieren escuchar más de Dios y que quieren acercarse más a Dios es justo eso, que ellos puedan aprender, experimentar o entender a Dios y luego practicar la obediencia a Él. Y en ese camino, en ese proceso, ellos se convierten en discípulos. Tal vez al inicio del proceso es mucho de nosotros y no tanto de Dios y van a estar observándonos a nosotros y cómo vivimos nuestra vida para seguir a Cristo.

Pero poco a poco nuestro trabajo es ir desapareciendo, que ellos cada vez más puedan ir a la palabra, puedan ir a la Biblia y puedan entender que a quien siguen es a Jesús y no a nosotros, que cada vez más se vayan desprendiendo de nosotros y más hacia Dios. Ahora, es importante mencionar que Dios hizo una iglesia, hizo una comunidad, no hizo personas individuales, por lo tanto siempre estará esta dinámica en la que nos observamos unos a otros. La diferencia es que queremos lograr que lo más rápido posible las personas que están conociendo a Cristo lleguen a la par nuestra y que podamos ahora juntos conocer a Cristo y no ya como una relación en el que yo voy más adelante que tú.

¿Y ahora qué hago?

Ese es el objetivo, que puede ser contraintuitivo o contrahumano, por decirlo de una manera, en la que siempre queremos ser el maestro y alguien el estudiante. En este objetivo es que ayudamos a otros a convertirse en estudiantes de Jesús, de la misma manera que tú y yo somos estudiantes de Jesús. Y con esto quiero entrar a, ahora sí, ¿qué hago? Ya estuve orando, estuve compartiendo, hice evangelismo y resulta que encontré a alguien. Hay alguien interesado, alguien que me dijo, sí, quiero saber más de esto que me dices, sí, quiero conocer al Dios que platica, sí. ¿Ahora qué hago? Y para esto son las sesiones de descubrimiento de la Biblia.

Como lo dice su nombre, empujamos o acompañamos a las personas a descubrir a Jesús dentro de la palabra de Dios. Él está desde el inicio y él es quien va a regresar y está desde el fin. Él es el alfa, él es el omega, él es a quien nos acercamos y es Jesús quien nos habilita a tener una relación con Dios, el Padre, Él mismo y el Espíritu Santo. Entonces, en estos grupos de descubrimiento, lo que vamos a hacer es llevarlos a la palabra. ¿Dónde empiezo? ¿Cómo empiezo? ¿Qué es lo que hago para llevarlos a ver a Dios y no a mí? La primera parte es importante de una sesión de descubrimiento y puede ser con una persona, que esta persona puede invitar a varios más.

El objetivo de nuevo no es sacarlos de donde ellos están, sino que nosotros nos entramos a su, al lugar donde ellos se sienten cómodos. Usamos ejemplos como el de las bailarinas. Entonces, entramos ahí, ganamos el acceso y esta persona, hay una persona que estamos buscando que va a atraer a las demás, pero empecemos con una persona. Y si esta persona invita o no invita a más personas, nosotros aguantamos y seguimos caminando con esta persona. Y lo que hacemos al principio es convivir. Es así de sencillo, como cuando vas a un café, no inicias la plática ya en la velocidad alta, profunda, sino que, ¿cómo estás?

Se quieren conocer, piden el café, empiezan a platicar. Y lo que buscamos aquí es emular esta idea de que Jesús vino a relacionarse con nosotros. Y antes de empezar a hablar vida y antes de empezar a hablar teología, antes de dar el mensaje, Él se relacionó. Él, su ministerio inicia en una boda y no inicia al inicio de la boda, sino que inicia más adelante cuando hace este primer milagro público. Y eso es lo que buscamos hacer, generar comunidad, hermandad, intimidad, que las personas sepan que los amas antes de que crean que les quieres enseñar o convertir. De ahí buscamos transicionar agradeciendo por algo. Muchas veces preguntamos si están agradecidos por algo.

Empezar con gratitud

¿Hay algo por lo que estés agradecido? ¿Por qué hacemos esto? Porque en el agradecimiento estamos alabando a Dios. Cuando damos gracias por las cosas que tenemos de alguna manera o hemos hecho o nos han pasado, estamos alabando o orando con Dios, estamos relacionándonos con esto y estamos preparando también las mentes y los corazones para que al escuchar la palabra de vida ya estamos preparados sabiendo que Dios es bueno. De alguna u otra manera, al iniciar con esto, iniciamos ahí. También si fuera la segunda sesión y no la primera, aparte de agradecimiento, preguntamos cómo les fue la semana, si pudieron obedecer a Dios, si pudieron aplicar algo de la vida, pero eso lo veremos un poquito más adelante.

Y de ahí, una vez que hacemos esto, vamos directo a la Biblia. No enseñamos, no damos el contexto, no tratamos de decir, bueno, está la sesión de hoy, te voy a dar esta clase y voy a usar estos cinco, seis versículos. No, lo que hacemos es ir directamente a la palabra. Recuerda, se llama sesión de descubrimiento de la Biblia. Queremos que ellos lo descubran, que ellos saquen el mensaje y que Dios se los revele y no que nosotros se los entreguemos. Porque tú sabes, es mucho más efectivo que cuando tú descubres algo, es internalizado, hay un impacto profundo en tu vida y tu vida es transformada.

A diferencia de que cuando alguien te dice y te dice y te dice y vas a captar un porcentaje mínimo de lo que realmente se quiere transmitir. Así que lo que hacemos es que leemos alguna historia de la Biblia. A la gente le encantan las historias. La humanidad y la vida está construida por historias y la Biblia es una gran historia. Así que vamos a través de las historias y a través de la historia que Dios nos ha contado, llevándolos a descubrir la verdad que está plasmada. Así que escogemos alguna historia de la Biblia y la leemos. La puedes leer tú, la puede leer él o ella.

Leer historias cortas

Si hay más de una persona, dos o tres personas la leen. Si hay más de una versión de la Biblia, en dos o tres versiones la pueden leer. El objetivo de esto es que al leerla empezamos a internalizar la palabra, a aprender, a ver. Y son historias cortas. Y te vas a dar cuenta que hay versículos que empiezan a resaltarte, cosas que nunca habías visto, aunque tú y yo ya hemos leído esa historia, aunque nos la podemos saber. Estando ahí, la palabra viva va a resaltarte cosas, palabras que nunca te había resaltado. Esto mismo va a pasar a la otra persona. Esta persona tal vez sí lo está leyendo por primera vez y le va a saltar la palabra viva como una espada de doble filo y va a atravesar su corazón.

Después de leerla, invitamos a las personas a platicar esta historia en sus propias palabras. Y al hacer eso, ellos van a estar investigando, van a estar pensando en la historia, en lo que leyeron, y van a decir algo que Dios les transmitió, internalizando cuentas de historia y la historia de la creación. Y para ti, ¡Guau! En la historia de la creación, Dios, y se ve que ahí está Jesús y el Espíritu Santo se movía y estás leyendo esto y tú ya te sabes el final de la historia. Y esta persona lo está leyendo y puede que al platicarlo, lo platique como, ¡Ah! Pues Dios le dio orden a la vida y dices, ¡Ah!

Nunca lo había visto así. Pero en las palabras de ellos, tú vas a descubrir que Dios está hablando a sus corazones. De aquí en adelante, nuestro trabajo es solo hacer preguntas. Solo entramos en contexto y solo entramos en cuando ya la plática se está desviando y están diciendo algo que la palabra no dice. Sin embargo, nuestro trabajo es hacer preguntas que los ayuden, los guíe a descubrir qué sí dice, qué sí es el aprendizaje, qué es el fundamento que está enseñando. Ahora, hay una manera muy fácil que podemos entender el proceso que vamos a seguir de aquí en adelante, al hacer las preguntas.

Primero, buscas que lo entiendan con su cabeza, que aprendan qué dice, qué dice la palabra de Dios y es bien sencillo. Esto dice qué personajes hay, quién interactúa, cómo se comportaron, qué carácter hay y empiezas a hacer preguntas. De ahí, buscamos a que lo entiendan con el corazón, que no solamente, bueno, Dios creó los cielos y la tierra, el primer día, el segundo día, el tercer día. Bueno, si esta es la verdad, ¿qué te quiere decir eso? ¿Qué quería traer? ¿Qué quería transmitir Dios con esta historia? Y entonces empiezas a hablar del corazón. Pues que si Dios lo creó todo y lo creó con un orden, es que tiene un propósito.

Preguntas que guían el descubrimiento

Interesante. ¿Y qué propósito crees que sea? Y entonces empiezan a hablar y vas guiando con las preguntas a que su corazón empiece a arder por Jesús. Como en la historia del camino de Emaús, que su corazón iba ardiendo cada vez más, que descubrían algo. Yo me imagino que esta plática era de preguntas: ¿Y luego qué más Jesús? ¿Y luego qué pasó ahí? ¿Y aquí dónde estabas tú? ¿Y aquí dónde? Y era un va y ven en el que el corazón empieza a arder. Cada cosa que descubren, cada cosa que lo ayudas a descubrir, su corazón empieza a arder. Y nuestras preguntas van enfocadas a esto.

Va a llegar un punto en el que digan, pues entonces todo tiene un propósito. ¿Y eso qué significa para ti? Pues si todo tiene un propósito y todo tiene un destino, lo tengo que descubrir. Imagínate que una persona te diga eso, una persona que no cree en Cristo aún, que nunca se había interesado en la historia de Jesús, te diga, tengo que descubrir el propósito de Dios para mi vida. Ese momento es Jesús y es el Espíritu Santo que ha atravesado su corazón y le ha dicho, hay una historia que es más grande que cualquier historia y que tú eres parte de ella. Descúbrelo, descúbrelo.

Es una invitación de Jesús. ¿Qué es lo que hacemos cuando encontramos que Jesús, que el Espíritu Santo les está invitando a algo? Los llevamos a obedecerlo. Y esto, el enfoque es hacerlo práctico. El ejemplo, continuando con esta línea, es si Dios tiene un propósito y tú lo quieres descubrir, ¿qué puedes hacer esta semana para descubrirlo? ¿Cómo? Si esta verdad de que Dios creó los cielos y la tierra y que hizo esto en siete días y que tiene un orden, ¿cómo eso puede impactar tu vida diaria? Hay un ejemplo que siempre doy, es que si Dios es un Dios de orden, entonces mi cuarto debe estar ordenado y por lo tanto voy a tender mi cama.

Algo tan sencillo, que hasta hay un libro que se llama Tiende tu cama, que ni siquiera es de una base bíblica, es que Dios es un Dios de orden. Cuando tú entiendes eso, y no lo haces por un ritual, sino que el siguiente día haces tu cama, en ese momento Dios les va a hablar. Y van a tender su cama y van a empezar a ver el fruto. Y la siguiente semana, cuando se sienten de nuevo a la mesa y le preguntes, ¿cómo te fue? Te va a decir, tendí mi cama. Y no entiendes cómo Dios me habló ahí, y me di cuenta que Dios también, cuando hizo el mundo, se tomó el tiempo, se tomó y empiezan a hablar vida.

Una historia real detrás del método

Ahora, esta historia de tender tu cama, te la platico, porque hay una historia real detrás de ella. Y es que hubo una vez que un musulmán, y esta es una historia real, al leer los versículos de la creación, se dio cuenta que Dios era un Dios de orden, y que había hecho al hombre y a la mujer, a su imagen y semejanza, es decir, con el mismo valor. Los musulmanes, si tú conoces un poco de esto, allá en Medio Oriente, las mujeres son las que atienden la casa, son las que recogen el cuarto, son las que tienden la cama. Así que este hombre, al leer la Biblia, y darse cuenta que Dios era un Dios de orden, y que había hecho al hombre y a la mujer, a su imagen y semejanza, toda la semana tiende su propia cama.

La mamá y la hermana, impresionadas por lo que están viendo, se acercan y le dicen, ¿qué te está pasando? ¿Hay algo que sucedió? ¿Por qué estás tendiendo tu cama? ¿Por qué no te esperas a que yo la haga? Y este hombre dice, es que estoy conociendo la historia de un Dios. Estoy conociendo una historia, estoy acercándome a Dios. Y me di cuenta que Dios es un Dios de orden, y que ha hecho al hombre y a la mujer a imagen y semejanza. Por lo tanto, yo puedo tender mi propia cama. La siguiente semana, estas dos mujeres fueron al grupo, y eventualmente se bautizaron, eventualmente se multiplicaron e hicieron más discípulos.

Ese es el poder de descubrir la Biblia. No que te la enseñen, y que teológicamente tengamos los conceptos bien formados, sino que de una manera práctica, Dios en su verdad ha hablado, ha traspasado mi corazón, y no hay nada que me vaya a detener de ponerla en práctica. Es la verdad que transforma vidas. Así que, ¿qué es lo que hicimos ahí? Pasamos de la mente, del aprendizaje al corazón, pero luego pusimos manos a la obra. Lo hicimos, pusimos por acción lo que aprendimos, y en las preguntas es lo que estamos tratando de hacer. ¿Qué entendiste, o qué aprendiste, qué entendiste en el corazón, y cómo lo puedes practicar?

Discípulos que hacen discípulos desde el día uno

Ahora, terminando esto, hay otra pregunta muy buena, que puedes hacer a partir de la primera o segunda sesión, y es que le dices, ¿A quién le puedes compartir esto? Si esta verdad está impactando tu vida, si esta verdad está transformando tu vida, ¿quién puede beneficiarse de esta? ¿A quién puedes bendecir de esta palabra? ¿Por qué hacemos esto? Porque empujamos a que desde el día uno ellos hagan discípulos. Y entonces, así como este hombre atrajo a su hermana y a su mamá, ellos se vuelven en discípulos, que hacen discípulos desde el día uno. Aún cuando todavía no son creyentes, aún cuando todavía no se han entregado por completo, empieza a haber un fruto, y este fruto le agrada a Dios.

Y entonces Dios empieza a hacer una habitación en ese lugar, y empieza a habitar en esta comunidad, y se forma algo que podríamos hasta decir que es una iglesia. Es una comunidad de creyentes que están caminando hacia el conocimiento de Cristo. Y así es como hacemos discípulos. No necesitan venir a la iglesia. Tú no tienes por qué invitarlos a la iglesia. Invítalos a un McDonald's, a un Starbucks, a un café, antes de invitarlos a la iglesia. Porque tú sabes que muchos no vendrán, porque en su mente hay un bloqueo, hay algo que se imaginan cuando los invitas a la iglesia. Pero sí te van a aceptar un café.

Eventualmente, una vez que tu corazón arde, vas a buscar a otros creyentes con quien caminar. Y ahí será el momento de invitarlos a la iglesia. Ahí será el momento de invitarlos a tu organización o a tu congregación, en donde juntos caminarán a conocer aún más a Cristo. Recuerda, nuestro trabajo solo es exponer la palabra, y dejar que el Espíritu Santo revele lo que Él quiere revelar. Transforme los corazones. Y nosotros solamente ayudamos a las personas a que su vida se alinee a esta verdad. Esto, así de simple, es una sesión de descubrimiento de la Biblia. La invitación es que, al terminar, hagan una siguiente fecha.

Nos vemos la siguiente semana, la siguiente semana, la siguiente semana. Y, eventualmente, podrías tú desaparecer de esos grupos y dejar a alguien más. A este hombre, a alguien más dirigiendo al grupo, llevando al grupo, guiando al grupo. Y entonces, ahí es donde se va a multiplicar aún más. Ya sea que vengan a la iglesia o que continúen su propio camino. Nuestro trabajo es llevarlos a Cristo. Ese es el punto, ese es el enfoque de lo que hacemos. Hemos creado la iglesia para juntos caminar con Cristo. Sin embargo, nuestro trabajo no es cambiarlos de religión. No es convertirlos. Es acercarlos y apuntarlos a Cristo. Que fijen su mirada en Él para que luchen y corran esta carrera de fe unánimes y sin temor.

Las citas bíblicas se reproducen como se leyeron en la clase. Video original: «¿Cómo hacer discípulos? — 13 - Grupos para descubrir la Biblia», canal de YouTube de Daniel Lira (@danielliraserhan).

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