Transcripción completa de una clase, con las palabras de Daniel Lira; solo se añadieron subtítulos, párrafos y puntuación, y se limpiaron muletillas, repeticiones y errores de transcripción. Publicada en en Intensivo Convivencia en línea.
Somos hechos de historias
Cómo hacer discípulos y cómo utilizamos el evangelismo para iniciar este proceso de discipulado, de hacer discípulos de Cristo. Recuerda que te platicaba que somos hechos a través de historias, porque hay una gran historia y la Biblia se cuenta como una historia. Tu vida es una historia y todo tiene sentido. Y tú sabes que nos encanta escuchar el storytelling y meternos y ser el personaje y vemos las películas, nos emocionamos, porque nos encantan. Así que una manera bien sencilla de hacer evangelismo es a través de historias. A la gente a lo mejor no le encantará que tú vengas con la palabra, que vengas tú diciendo las verdades, o que les digas que son pecadores y que se arrepientan, pero sí les va a gustar escuchar una historia.
Contar tu historia en dos minutos
Y provocar, eso es lo importante, que la persona te cuente su historia. Ahora, esta estrategia que les voy a decir, consta de tres etapas o tres diferentes historias que queremos provocar para terminar hablando de Jesús. Entonces te voy a enseñar una estrategia de cómo contar tu historia. Y el punto es contarla en menos de uno o dos minutos, para que esto invite a la otra persona a hablar de su propia historia. Si la persona ya te está contando esa historia, tú no tienes que meter la tuya. No es necesario, porque queremos contar las nuestras para que ellos se abran. Y al escucharlas, meditar en qué historia de Jesús les puedo platicar.
Entonces, ¿qué es lo que hacemos? Cuentas tu historia de uno a dos minutos, te animaría a agarrar un pedacito de papel y hacer tres columnas. Vas a escribir antes, tu experiencia con Jesús y ahora. Y a cada una de estas tres columnas le vas a poner tres puntos. Y vas a escribir, antes yo estaba solo, estaba en depresión y no tenía amigos. Es un ejemplo, tú pon tu propia historia. Antes, etc. Imagínate la tuya y escríbela. En la experiencia, es el pero Dios que tú y yo tanto conocemos. Antes estaba solo, no tenía amigos, me sentía aislado, son mis tres puntos. Pero luego Dios me presentó a una familia, a una comunidad que hoy llamo iglesia.
Ejemplo: antes y después
Me llenó de propósito y ahora no me siento deprimido, sino que tengo una dirección y sé que mi vida vale. Y ahora tengo tantos amigos que puedo ir a cualquier lugar y tengo a alguien con quien estar. Y entonces pasas al ahora: ahora vivo mi vida de una manera apasionada, acompañando a otros en su proceso de salir de la depresión. Y estoy buscando a esas personas que generalmente no tienen amigos o se sienten solos para poder ser su amigo. Ves cómo en una cápsula tan pequeña y en un momento tan pequeño, yo ya te platiqué algo de lo que te puedes relacionar.
Preguntas que abren la conversación
Y en lo que puedes invitarte a contar una historia. El punto aquí es, conociendo a la persona, tienes que sacar una pregunta al final de tu historia que lo invite a platicar la suya. Decir, oye, ¿y a ti qué te ha pasado este año? Oye, ¿a ti cómo te fue la pandemia? O a ti, ¿cómo te ha cambiado la vida este último año? Cualquier pregunta que pueda ser un gancho para que la persona entonces empiece a hablar. Y te diga, ay no, fíjate que yo la pasé muy mal. Y esta parte se trata de escuchar activamente y pacientemente y dejarlos hablar. No, yo en pandemia la pasé muy mal porque justo como decías, yo no tengo amigos.
O justo como decías, entré a una depresión. Y entonces ellos agarran y cuentan su propia historia. Y lo último que haces es, después de escucharlo todo, les platicas una historia de Jesús. ¿Sabes? Había una mujer samaritana que también se sentía sola. Había una mujer que estaba aislada, no tenía amigos, había sido rechazada por toda una comunidad. Y un día fue a tomar agua de un pozo y se encontró a Jesús. Y estando ahí Jesús le habló de un regalo de vida que tenía para ella. Y empezó a hablarle de esto y le dijo, quiero sanar tus heridas porque sé lo que has hecho.
Presentar el regalo de Dios
Y al hacer esto se reveló él como Dios y su vida cambió. ¿Sabes? Dios tiene un regalo para ti. Tiene un regalo de agua viva, tiene el Espíritu Santo y él quiere llenarte, quiere cambiar y transformar tu vida. ¿Te gustaría conocerlo? Si la respuesta es sí, lo invitas a una sesión de descubrimiento de la Biblia. En donde entonces abres la Biblia y lees la historia de la samaritana. Le haces las preguntas adecuadas para llevarlo a encontrarse con Jesús. Así que en resumen, ¿qué es lo que hacemos? Contamos nuestra historia en uno a dos minutos, escuchamos la historia de otros y presentamos la historia de Jesús.
Y lo único es que te animaría a anotar dos, tres, cuatro historias que conozcas de Jesús, que te las aprendas, que las leas, que las memorices, para que en tu vida diaria, no buscando proyectos, en tu vida diaria, en lo que platicas con la gente, en tu trabajo, con tu familia, en el momento que escuches una historia en la que Jesús pueda intervenir, tú puedas sacar la historia, platicarles de Jesús e invitarlos a la palabra. Es una manera sencilla de hacer evangelismo de miles de otras que hay. Te animaría también a ser creativo y buscar las tuyas.
Las citas bíblicas se reproducen como se leyeron en la clase. Video original: «¿Cómo hacer discípulos? — 15 - Evangelismo en historias», canal de YouTube de Daniel Lira (@danielliraserhan).