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Predicaciones · Clase · ¿Cómo hacer discípulos?

¿Quién es el maestro? Discípulos de Jesús, no nuestros

Transcripción completa de una clase, con las palabras de Daniel Lira; solo se añadieron subtítulos, párrafos y puntuación, y se limpiaron muletillas, repeticiones y errores de transcripción. Publicada en en Intensivo Convivencia en línea.

El discípulo emula al maestro

En esta sesión vamos a descubrir un poco más sobre cómo hacer discípulos, pero entrando en qué es un discípulo. Ya vimos esta relación maestro-enseñado, el enseñado o el discípulo emula al maestro, pero sabiendo que el discípulo se define basado en su maestro, tengo una pregunta para ti. ¿Quién es el maestro? Cuando hacemos discipulado, cuando hacemos discípulos, cuando llevamos alcance y seguimiento, cuando hacemos todo esto. ¿Quién es el maestro? Y si tú respondiste Jesús, estás en lo correcto. El maestro en el discipulado nunca somos tú y yo. Nunca somos, nunca es el creyente, nunca es el maestro o el pastor inclusive, nunca es el apóstol, el profeta.

Discípulos de Jesús, no nuestros

No es eso. No estamos hablando de eso. Nosotros no hacemos discípulos propios. Nosotros no hacemos discípulos de iglesias. Nosotros no hacemos discípulos de maestros y doctrinas específicas que tengamos o enseñanzas que traemos nosotros. Enseñamos, tal vez, como maestros, en esta dinámica donde hemos estudiado la palabra y ahora la pasamos a alguien más, pero no en una dinámica de discípulo. El maestro, en esta dinámica de discípulos, siempre es Jesús. Y nuestro trabajo es apuntarlos a Jesús y enseñarlos a seguir, a obedecer y a emular a Jesús. No a nosotros, no a mi enseñanza, no a mi revelación, a Jesús mismo. Porque cuando hacemos eso, ellos no dependerán más de ti y de mí, sino que podrán agarrarse de Jesús, la palabra de vida, la vid verdadera y de ahí tener sus nutrientes para entonces, sí, cuando el costo sea alto, decir tengo lo que es necesario.

Sí puedo vencer a 20.000 con solo 10.000, porque dentro de esos 10.000 hay uno que se llama Cristo Jesús. Y las puertas del infierno no prevalecerán jamás en contra de la iglesia. Así que Jesús es el maestro. Y entonces, ¿cuál es tu rol y cuál es mi rol en el discipulado? Entonces, como nosotros llevamos a ser discípulos de Cristo, nosotros, tú y yo, también somos seguidores de Cristo. Y como seguidores de Cristo, no discipulamos, sino que hacemos discípulos de Cristo. Esto está redundante, pero es a propósito. Quiero que te grabes en tu mente, hacemos discípulos de Cristo y no tuyos y míos. ¿Qué significa? Invitamos a no creyentes y no seguidores de Cristo a seguir a Cristo.

Así de sencillo. No te estoy invitando a mi iglesia, no te estoy invitando a mi religión, no te estoy invitando a mi pandilla, no te estoy invitando a mi secta, no te estoy invitando a mi red piramidal, no te estoy invitando a seguir a Cristo como yo sigo a Cristo. Pablo lo dijo claramente, síganme a mí, pero porque yo sigo a Cristo. Y eventualmente en el camino de que me siguen a mí van a encontrarse que realmente están siguiendo a Cristo. Y eventualmente, aunque yo esté en la cárcel, ustedes seguirán en el camino. Aun cuando yo muera, ustedes seguirán en el camino. Esto es lo que buscamos tú y yo.

Persecución y lugares no alcanzados

Y realmente nace porque en el contexto de la palabra de Dios siempre hay un tipo de persecución. Y en lugares no alcanzados o en lugares difíciles en donde predicar el evangelio es algo hostil, los líderes mueren constantemente o son aprisionados constantemente. Lo puedes ver simplemente en los apóstoles. Y cuando nosotros creamos una estructura o no llevamos a la persona a ser seguidor de Cristo, el día que tú y yo desaparezcamos, ellos también van a perder su fe. Tú y yo no queremos eso. No queremos que las circunstancias de la vida, del líder o de nosotros mismos, vayan a afectar a los que vienen detrás.

Entonces los apuntamos a Cristo. Y como le decíamos en la sesión pasada, seguir a Cristo significa entregar el gobierno de nuestra vida a Él. Y nos vamos a centrar en eso en esta sesión. ¿Qué es el discipulado o cómo hacemos discípulos de Cristo? Invitamos a no creyentes a seguir a Cristo. A no seguidores a seguir a Cristo. Y eso significa a entregar el gobierno de nuestra vida a Él. Eso lo podemos ver de una manera sencilla en Colosenses y no lo vamos a leer, pero te invito a que lo estudies. Colosenses 1:12-23.

Bajo el gobierno del Rey

Dice, Él nos trasladó de la oscuridad, del reino del diablo, del reino de las tinieblas, del reino de nuestra carne, en el que antes andábamos siguiendo las corrientes de este mundo. Nos trasladó por su muerte y resurrección al reino de su Hijo amado Cristo Jesús. El gobierno que antes era del diablo, de nuestra carne y de las corrientes del mundo, ahora pertenece a Jesús. Hoy, de una manera incompleta pero garantizada por el Espíritu Santo, como una garantía de lo que ha de venir, tú y yo ya vivimos bajo el gobierno de este rey, pero eventualmente este rey vendrá de nuevo, resucitarán los muertos y físicamente viviremos en un reino, en el reino de Cristo.

Entonces, Él nos traslada de oscuridad al reino de su Hijo, por medio de Cristo Jesús, para Cristo Jesús y ahora Él es la cabeza, Él nos redimió y nos reconcilió. Eso es lo que ha hecho, te invito de verdad a tomar esta clase de cartas desde la cárcel, las cartas de Pablo desde la cárcel, donde ahondamos en el ministerio de la reconciliación y de la encarnación y en algo que llamo la brecha, que es justo esto que estamos hablando. Pero el punto es este, como resultado, tú y yo, ahora tenemos, ya no somos más esclavos, sino que tenemos acceso a Dios, a su gobierno y tenemos la decisión de poder seguirlo a Él y de entregar nuestra vida a Él.

Así que nosotros hacemos discípulos de Cristo porque Él es la cabeza, Él es el maestro, Él es la autoridad, Él es el rey. Nosotros somos tan solo el cuerpo o sus representantes, embajadores, sus seguidores, sus discípulos. Y por medio de Él todo ha sido trasladado del reino de la oscuridad al reino de Dios y todo es para Él y por Él. Si pudiera definir el discipulado en una frase, yo diría esto. El discipulado es el traslado del hombre del reino de la oscuridad al reino de Dios a través de Cristo Jesús y para Cristo Jesús. Cuando hacemos discípulos, tú y yo llamamos todo lo que está alrededor al reino y a la autoridad de Jesús.

Devolver todo a la autoridad de Jesús

Regresamos a Jesús lo que ya es de Él, lo que Él ya compró con su sangre y que un día regresará por Él. Nosotros se lo regresamos y se lo damos como una ofrenda. Pablo lo dice increíble cuando le escribe a los filipenses, oh corona mía. Estas coronas en las que vemos en Apocalipsis que son entregadas a Jesús, a los pies de Jesús por estos 24 ancianos. Esta oh corona mía son estos creyentes y estos seguidores que han llegado a Jesús a través de tú y mi intervención. Y aunque no nos llevamos la gloria, porque al final las coronas son entregadas a Él, lo que estamos haciendo es tomar estas coronas y regresárselas al rey.

Y sí, nos gozamos y deleitamos de ello. Entregamos al final del día a Cristo lo que Él ya merece, las naciones y el corazón de todo hombre. Vamos a tratar de ver en las siguientes sesiones. Entender ahora sí las herramientas prácticas de cómo podemos avanzar en la gran comisión. ¿Cuál es la gran comisión? ¿Cómo avanzamos en ella? ¿Cómo hacemos discípulos? Y vamos a tocar dos aspectos bien importantes. El propósito del ser humano al ser puesto en la tierra, que fue ser fructífero y multiplicarse. Y una cuestión que llamo asociarnos con el Espíritu Santo.

Las citas bíblicas se reproducen como se leyeron en la clase. Video original: «¿Cómo hacer discípulos? — 07 - ¿Quién es el maestro?», canal de YouTube de Daniel Lira (@danielliraserhan).

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