Transcripción completa de una clase, con las palabras de Daniel Lira; solo se añadieron subtítulos, párrafos y puntuación, y se limpiaron muletillas, repeticiones y errores de transcripción. Publicada en en Intensivo Convivencia en línea.
Todo se trata del Reino
En las otras sesiones hemos estado hablando mucho del reino de Dios y se repite una y otra vez este concepto y es porque el discipulado o la vida al final de cuentas se trata de este reino. Todo Génesis habla de lo mismo y Jesús predicaba el reino de los cielos. Arrepiéntanse porque el reino de los cielos, el reino de Dios, el reino de Cristo está cerca. Es algo que vas a encontrar repetidas veces. Y Mateo, la mayoría de las veces que habla del evangelio, habla del evangelio del reino. ¿De qué se trata esto? De nuevo, Génesis completo cuenta una historia que es el marco y referencia para todo lo demás de la palabra.
Génesis nos da el inicio, nos da el fin, nos da toda la historia y cómo va a venir la redención. Y de ahí en adelante seguimos viendo la historia y cómo se va desenvolviendo y cómo Jesús trae una revelación completa para sellar esto y decirnos realmente cómo se va a ver. Y por eso tú y yo ya tenemos hoy una Biblia completa de Génesis a Apocalipsis con el inicio de la historia y el final de la historia. Ahora, ¿qué es el reino de Dios? ¿Qué es el reino de los cielos? ¿Qué es el reino de Cristo? ¿Y por qué lo menciono tanto? A través de toda la Biblia y específicamente vamos a usar la historia de Génesis, siempre se ha predicado una sola cosa.
Dios crea los cielos y la tierra para estar en él, como una carpa en la que ha decidido habitar. Y ha decidido habitar dentro de su creación y con su creación. De esta manera el hombre y la mujer son creados en el jardín del Edén. Y en el jardín del Edén ellos conviven con Dios. Es algo bien interesante en donde los cielos y la tierra convivían. Y de hecho nos da una imagen de cómo será la eternidad. La tierra física existirá. Y los cielos que también tienen ciertas cuestiones físicas a las que no vamos a entrar hoy. Pero hay sonidos, hay alimentos, hay lugares. También existirán, sin embargo, tanto los cielos como la tierra serán restaurados.
Una creación para habitar con nosotros
Vi un cielo nuevo y una tierra nueva. Pero en esta carpa, en esta creación en la que ha decidido habitar, decidió convivir y relacionarse con su creación. Sin embargo, la manera o la única condición para que esto funcionara, era que ellos permanecieran bajo la autoridad de Dios, reconociendo que apartados de Dios no podían hacer nada. Esto lo vemos representado en el árbol del conocimiento del bien y del mal y en el árbol de la vida. Adán y Eva deciden tomar el árbol del conocimiento del bien y del mal, tratando de decir, voy a hacer una vida sin ti. Yo puedo ser como tú, no te necesito Dios.
Y es una equivocación muy grande que a través de la historia tú y yo también hemos empezado a abrir los ojos a darnos cuenta de ello. Pero entonces toman este fruto e inmediatamente Dios les habla de las consecuencias. Ahora, estas consecuencias, quiero dejarte bien claro, no son un castigo. Es como la consecuencia lógica a tus actos. Como cuando tú le dices a un niño, no toques eso porque te vas a quemar. Tú no le estás castigando al niño con la quemadura. El niño va y toca y se quema y llora y le duele por consiguiente. Y tú con un corazón de padre vas y tomas su mano y tratas de curarlo, tratas de sanarlo y tratas de regresarlo a su estatus original.
Pero la consecuencia no es el castigo. No fue castigado el niño con el calor, no se quemó el niño porque tú como padre hayas dicho, no quieres aprender, quémate, ¿verdad? Eso no es lo que está sucediendo aquí. La consecuencia se las da Dios mismo. Y les dice, te dije que si tocabas el fuego te ibas a quemar y ahora te vas a quemar. Y es lo que está haciendo. Esencialmente, eso lo vemos en Génesis 3, como toman del árbol, toman del fruto y Dios llega y les dice, como tú has tomado este árbol, entonces, ta, ta, y les empieza a dar las consecuencias.
Génesis 3:15: la semilla de la mujer
Pero después de las consecuencias, se ve el corazón del padre de misericordias, en el que el corazón manso y humilde de Jesús, que se acerca a ellos y les dice: pero no te preocupes, porque de ti mujer, de ti mujer, que todavía ni siquiera se llamaba Eva, de ti mujer nacerá alguien, habrá una semilla de ti mujer, y esta semilla aplastará la cabeza de la serpiente. Y dando la connotación, dando la idea de que al aplastar la cabeza de la serpiente, regresarán una vez más y se redimirá la consecuencia natural de sus actos. Y la serpiente herirá a esta simiente, a este hijo tuyo, lo herirá en el talón. Y obviamente tú y yo ahora sabemos que esta persona se llama Jesús y la herida en el talón fue su cruz. Pero que después de esto resucitó y el día de hoy está esperando pacientemente regresar para aplastar la cabeza de la serpiente. Y ese día regresaremos con él.
Ahora, eso es Génesis 3:15. De ahí en adelante, toda la historia de Génesis se trata de este hijo, que tú y yo ahora llamamos el Mesías. El Cristo. Cristo significa Mesías. Y no significa más que el ungido. ¿Quién será el elegido, el ungido por el Señor que vendrá a rescatarnos? Y entonces nacen Caín y Abel y entonces piensan que son ellos y uno mata al otro y entonces no son ellos pero tienen otro hijo que se llama Set. Y ese es el reemplazo. Porque este sí será. Y este no es. Y entonces nace Noé. Y a Noé le pone Noé porque significa él será el que nos traerá esperanza.
Y Noé, al parecer, empieza a hacer las cosas bien y al final no sucede. Y después de eso se crea esta torre de Babel, se esparcen las naciones. De las naciones Dios toma a uno, que se llama Abram, y se hará una nueva nación. Esta nación está hecha específicamente para bendecir a las demás, para que regresemos a esta cosa original, a este estatus original. Y al hacerlo vendrá de tu descendencia, Abram. No solo dice de tu descendencia, Abram, sino que tendrás un hijo que se llama Isaac, ese hijo tendrá un hijo que se llama Jacob, y Jacob es ahora Israel. Israel entonces tiene una descendencia que son doce diferentes tribus, de la cual viene la tribu de Judá.
Génesis 49:10: el cachorro de león de Judá
Y Génesis 49, ya para terminar esta historia de Israel, esta historia de Jacob y de cómo, por medio de quién vendrá este Mesías, dice algo increíble, en Génesis 49:10. Cachorro de león es Judá, de la presa, hijo mío, ha subido. Se agazapa, se echa como león o como leona, ¿quién lo despertará? El cetro, o sea, la vara de justicia, el reino. No se apartará de Judá, ni la vara de gobernante de entre sus pies, hasta que venga Siló, y a él sea dada la obediencia de los pueblos.
El cetro no se apartará de Judá, hasta que venga Siló, y a él sea dada la obediencia de los pueblos. Siló es esta palabra que hoy utilizamos, significa de una manera muy sencilla, tranquilidad o paz, muy similar a Shalom, pero hace referencia a este Mesías, a esta semilla de la que te estoy hablando. ¿A qué voy con todo esto? Que desde Génesis 1 hasta Génesis 49, se habla de una persona, de un Mesías, de un ungido, que vendrá a reinar sobre todos los pueblos, sobre todas las naciones, para reunirnos una vez más y reconciliarnos con Dios. Cristo Jesús es el Mesías.
Y la diferencia, porque se le llamaba ungido, o Cristos, o Mesías, a todo sacerdote, a todo rey y a algunos profetas. Pero la diferencia con Jesús es que Jesús no es el Mesías simplemente porque él es el rey. Y Jesús no es el Mesías simplemente porque es nuestro sacerdote. Y Jesús no es el Mesías simplemente porque murió en una cruz. Y Jesús no es el Mesías simplemente porque era un profeta. Jesús es el Mesías porque él resucitó, como ningún otro había resucitado. Jesús es el Mesías porque nos salvó a ti y a mí, nos trasladó del reino de la muerte al reino de los cielos.
El evangelio del Reino
Jesús es el Mesías porque reinará por siempre y para siempre, porque su vida ya no tendrá muerte, porque él venció a la muerte, porque su reino es eterno. Jesús es el Mesías que había sido esperado. Jesús es la simiente de la mujer que había sido profetizada, porque él es el rey por siempre. Ese es el evangelio del reino. No solo que Jesús haya venido una vez a morir por ti y por mí y por nosotros, sino que resucitó para restaurar, redimir y reinar eternamente sobre nosotros. El evangelio del reino es la redención y la restauración apuntándonos hacia el reino de Cristo a través de su muerte y su resurrección.
Cuando tú y yo nos asociamos al Espíritu Santo al hacer discípulos, estamos trasladando todo del reino de las tinieblas al reino de Dios. Nos asociamos a un ferviente, celoso, apasionante compromiso con Dios, trasladarlo todo a él, darle a él lo que él se merece, entregarle a él lo que él se merece. Ese es el discipulado. Es trasladar al hombre, las almas perdidas, del reino de la oscuridad al reino de Dios a través de él y para él, sabiendo que este reino vendrá en una era venidera, cuando Jesús reinará físicamente en la tierra, cuando estaremos físicamente junto con él.
Y eso lo hacemos cuando vemos que las personas dejan su antigua manera de vivir y deciden tomar a Jesús como rey. El evangelio del reino es muy sencillo. Este rey, del que se ha hablado y profetizado durante miles de años, se ha acercado, se ha revelado a sí mismo. Está esperando pacientemente el día de su regreso, en donde pondrá fin a toda injusticia, en donde secará toda lágrima, en donde quitará toda enfermedad, en donde por fin estaremos en una relación perfecta con él, en donde viviremos con el Creador y él vivirá con nosotros. Nos deleitaremos de su presencia, alabaremos su gloria y le daremos todo a Él.
Tú y yo estamos invitados a ese reino. El día de hoy la ventana sigue abierta, la ventana de misericordia, la puerta está abierta para el reino de los cielos, y tú y yo podemos entrar confiadamente a través de Jesús. Y esto es lo que predicamos. Vendrá el día en el que él resucitará a todos los muertos, y tú y yo queremos estar del lado del Rey Jesús, que reinará por siempre. La ventana sigue abierta para el reino de los cielos, y tú y yo queremos estar del lado del Rey.
Las citas bíblicas se reproducen como se leyeron en la clase. Video original: «¿Cómo hacer discípulos? — 09 - El evangelio del Reino», canal de YouTube de Daniel Lira (@danielliraserhan).