Transcripción completa de una clase, con las palabras de Daniel Lira; solo se añadieron subtítulos, párrafos y puntuación, y se limpiaron muletillas, repeticiones y errores de transcripción. Publicada en en Intensivo Convivencia en línea.
Llegamos al final
Quiero felicitarte si has llegado hasta aquí porque hemos pasado ya varias sesiones, estamos por concluir la clase. Quiero felicitarte por tomarte el tiempo de conocer a Jesús, de conocer qué es lo que dice Pablo en estas cartas que escribió dentro de la cárcel y cuál era el propósito para hacerlo. Quiero terminar haciendo un breve resumen de todo lo que vimos y con un pensamiento final que nos deja Pablo en Filipenses que creo que es uno de los mejores mensajes finales que podemos encontrar y ahorita vas a entenderme por qué. Entonces, en resumen, ¿qué es lo que vimos en las cartas de Pablo desde la cárcel? Son cuatro.
La primera fue Filemón y Filemón lo vimos de una manera muy rápida. Te invito a leerlo. Pero Filemón es simplemente el testimonio vivo. Es el fruto vivo de lo que Pablo está diciendo aquí. Estamos hablando de que Filemón recibió una carta por medio de Onésimo, alguien que lo había agraviado, y que ahora Pablo le pide que acepte como un fruto de sus prisiones, como un fruto del Evangelio. Así que es vivo lo que está haciendo. Efesios nos habla casi como una constitución de la iglesia, me gusta llamarla a mí. Y ahí encuentras claramente la estructura de teología, misión y práctica, aunque en todas las cartas también lo pudimos ver.
Repaso de las cartas
Después también vimos temas en Filipenses, en los que vemos la carrera del Señor, vemos el estar firmes ahí, vimos el que nuestra vida debe dar fruto en vida o muerte. Y Colosenses, en donde vimos todo este tema de la brecha, este tema biológico de que fuimos de muerte a vida y por lo tanto podemos mirar a Cristo, podemos mantener nuestra mirada fija en Cristo y empezar a procurar las cosas del reino de Dios. Una de estas cartas las presentamos en un orden. Primero vimos la historia, ¿quién es Pablo? Un judío que entendió su propósito y el plan que Dios tenía para él y para su nación.
Y llegó a la cárcel a través de viajes misioneros, terminando en Jerusalén, pidiendo él explícitamente ir ante el César. Vimos también como inicialmente estas cartas tienen como propósito animar a la iglesia, dar un reporte de que está dando fruto en la cárcel y que no se desanimaran las personas o los creyentes que estarían leyendo esto. Y después lo dividimos en teología, el propósito de Dios que es darle gloria y alabanza a Dios. El plan de Dios que es poner todo bajo los pies de Cristo es el reino de Jesús en la tierra. Y nuestro rol, que es esencialmente ser embajadores de Cristo, que es ser testimonios de Cristo a los cielos y a la tierra.
Embajadores de Cristo
Pasamos de ahí a la parte teológica de muerte a vida, esta brecha que es cruzada solamente por gracia y por fe, que Cristo nos trasladó de muerte a vida y que en el proceso de santificación nos vamos convirtiendo, poniéndonos y vistiéndonos de una nueva identidad, una nueva naturaleza. De ahí pasamos a entender que nuestra misión es vivir y morir por Cristo. Ya no se trata de mí, sino que se trata de Él, se trata de Cristo y mi vida da fruto en Cristo y mi muerte me acerca a Cristo. Vimos cómo esto nos llevaría al ministerio de reconciliación, ejemplificado en cómo Jesús logró reconciliar al mundo consigo mismo, como a judío y gentil, a ser un nuevo hombre y de este nuevo hombre también reconciliarnos juntos con Dios.
Firmes sin temor
Y nos produce unidad, un solo cuerpo, un solo espíritu, una sola fe, un solo bautismo, un solo Señor que se refleja en diversidad. Y la diversidad, a su vez, nos lleva a la madurez que provoca unidad y servicio. Terminamos viendo la manera práctica de vivir, cómo vivir con esta nueva naturaleza, libres del engaño, manteniendo nuestra mirada fija en Cristo, luchando por la fe sin temor, sin desanimarnos por el sufrimiento. Vimos cómo las relaciones sociales se pueden vivir y pueden llenar estos temas teológicos, pueden verse de manera práctica en las relaciones sociales. Y también vimos cómo la armadura de Dios se asemeja a esta vestimenta sacerdotal o al carácter de Cristo y cómo ésta es la manera en la que nos protegemos de una guerra espiritual.
Y quiero terminar esta clase leyéndoles directamente unos versículos de lo que dice Pablo al final en su carta a los filipenses. Dice en Filipenses 4: así que, hermanos míos, amados y añorados, gozo y corona mía, estén así firmes en el Señor, amados. Regocíjense en el Señor siempre. Lo diré otra vez, regocíjense. El Señor está cerca, por lo tanto, por nada estén afanosos, antes bien en todo, mediante oración y súplica, con acción de gracias, sean dados a conocer sus peticiones delante de Dios. En esto mediten, en esto practiquen, pues sé vivir en pobreza y sé vivir en prosperidad, que en todo y por todo he aprendido el secreto, tanto de estar saciado como de tener hambre, de tener abundancia como de sufrir necesidad.
Todo lo puedo en Cristo
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Que la gracia del Señor Jesucristo sea con el espíritu de ustedes. El mensaje final de Pablo en esta carta es regocijo y paz en Dios. El Señor está cerca, no estén afanosos por nada, no estén impacientes por nada. Él se acerca y al acercarse, Él traerá el reino de Dios y traerá la resurrección de nuestros cuerpos glorificados. Tenemos un propósito que es darle gloria y alabanza a Jesús. Hay un plan para que la tierra y los cielos lo logren y es poner a Cristo sobre todas las cosas, administrando toda la creación. Y nosotros tenemos un rol, ser embajadores y testimonios de Él a los cielos y a la tierra, esperando ansiosamente su regreso.
Gracias de nuevo por tomar esta clase y recuerda que cualquier pregunta que tengas puedes enviármela a mi correo daniel.lira@convivencia.org. Con gusto recibiré tus preguntas y me encantaría poder contestarlas. Nos vemos en alguna de las otras clases que tenemos en el intensivo en línea.
Las citas bíblicas se reproducen como se leyeron en la clase. Video original: «Cartas de Pablo desde la cárcel — 13 - Conclusión», canal de YouTube de Daniel Lira (@danielliraserhan).