Texto completo del manuscrito de Daniel Lira para una predicación; solo se añadieron subtítulos y se corrigieron ortografía y puntuación.
2 Corintios 5:17-21
Esto significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado! Y todo esto es un regalo de Dios, quien nos trajo de vuelta a sí mismo por medio de Cristo. Y Dios nos ha dado la tarea de reconciliar a la gente con él. Pues Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando más en cuenta el pecado de la gente. Y nos dio a nosotros este maravilloso mensaje de reconciliación.
Así que somos embajadores de Cristo; Dios hace su llamado por medio de nosotros. Hablamos en nombre de Cristo cuando les rogamos: «¡Vuelvan a Dios!». Pues Dios hizo que Cristo, quien nunca pecó, fuera la ofrenda por nuestro pecado, para que nosotros pudiéramos estar en una relación correcta con Dios por medio de Cristo.
Efesios 2:13-14
Pero ahora han sido unidos a Cristo Jesús. Antes estaban muy lejos de Dios, pero ahora fueron acercados por medio de la sangre de Cristo. Pues Cristo mismo nos ha traído la paz. Él unió a judíos y a gentiles en un solo pueblo cuando, por medio de su cuerpo en la cruz, derribó el muro de hostilidad que nos separaba.
Efesios 4:13
Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo.
Juan 17:20-23
No te pido solo por estos discípulos, sino también por todos los que creerán en mí por el mensaje de ellos. Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste. Les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. Yo estoy en ellos, y tú estás en mí. Que gocen de una unidad tan perfecta que el mundo sepa que tú me enviaste y que los amas tanto como me amas a mí.
Separados de Dios y de nuestros hermanos
Así como estos versículos podemos encontrar a través de toda la Biblia este mensaje central. Hemos sido separados de Dios y de nuestros hermanos. Cristo vino, murió y resucitó para que pudiéramos regresar a él, regresar a una relación correcta, reconciliarnos con Él. Pero también vino para que pudiéramos reconciliarnos con nuestros hermanos. Para en esta unidad reflejar a él y dar testimonio de que tal unidad solo viene de él. Y él regresará un día por sus hijos, por su novia y nos ha encargado reunir a sus hijos, a sus ovejas. Nos ha dejado el ministerio de la reconciliación por la cual la iglesia unida pueda llevar a que el mundo se reconcilie con su Padre y con sus hermanos formando así un solo cuerpo. El cuerpo de Cristo.
Esto lo podemos ver desde Génesis, desde la creación misma y la caída. Adán y Eva, a través del pecado rompen su relación con Dios. Ahora tienen vergüenza de estar frente a él e inclusive se esconden de él. Son desterrados de la tierra que estaba preparada para relacionarse con Dios.
Génesis 3:23
Así que el Señor Dios los expulsó del jardín de Edén y envió a Adán a cultivar la tierra de la cual él había sido formado.
Pero también lo podemos ver con Caín y Abel.
Génesis 4:8
Cierto día Caín dijo a su hermano: «Salgamos al campo». Mientras estaban en el campo, Caín atacó a su hermano Abel y lo mató.
Génesis 4:10-11
—¿Qué has hecho? ¡Escucha! ¡La sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra! 11 Ahora eres maldito y serás expulsado de la tierra que se ha tragado la sangre de tu hermano.
Lo que conocemos como “la caída” no solo se trató del rompimiento de la relación de Dios y el Hombre sino también del Hombre con su hermano.
Fuimos creados por y para el amor de Dios y de nuestros hermanos. Dios mismo es esa relación y hemos sido creados a su imagen y semejanza. Sin embargo por envidia y pecado rompimos esa relación con Dios y con nuestros hermanos.
Pero Dios
Pero Dios… y esta es la buena noticia. Pero Dios se dio a la tarea de reconciliarnos consigo mismo y con nuestros hermanos a través de la sangre de su Hijo, su victoria sobre la muerte y sobre el pecado. Todo esto lo ha hecho hoy contigo y conmigo para que podamos vivir en tal unidad que testifiquemos sobre ese Dios que es en sus atributos más esenciales Unidad y Amor. Y esa Unidad y Amor es la que ahora declara su nombre al mundo. Para que todo mundo conozca que Jesús vino y que Jesús regresará.
Un nuevo hombre
Dios ha creado en sí mismo UN NUEVO HOMBRE. Un hombre reconciliado con Dios y con sus Hermanos. Y esto lo podemos ver claramente en Efesios.
Efesios 2:13-14
Pero ahora han sido unidos a Cristo Jesús. Antes estaban muy lejos de Dios, pero ahora fueron acercados por medio de la sangre de Cristo. Pues Cristo mismo nos ha traído la paz. Él unió a judíos y a gentiles en un solo pueblo cuando, por medio de su cuerpo en la cruz, derribó el muro de hostilidad que nos separaba.
- Hemos sido reconciliados por la sangre de Cristo
- Ha traído paz entre los hermanos, Judíos y Gentiles.
Efesios 2:15-16
He did this in order to create within Himself one new man from the two groups, making shalom, and to reconcile both to God in one body through the cross—by which He put the hostility to death.
Lo logró al poner fin al sistema de leyes de mandamientos y ordenanzas. Hizo la paz entre judíos y gentiles al crear de los dos grupos un nuevo pueblo en él. Cristo reconcilió a ambos grupos con Dios en un solo cuerpo por medio de su muerte en la cruz, y la hostilidad que había entre nosotros quedó destruida.
Lo hizo para crear en sí mismo un nuevo hombre.
Las citas bíblicas se reproducen como se escribieron en el manuscrito. Este mensaje no tiene video publicado; el texto es el manuscrito completo de Daniel Lira.