# En los días de Noé

> El mensaje de Jesús fue «El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio». Daniel Lira explica que, a los ojos de Dios, solo hay dos eras: la de la corrupción, desde Génesis 3, y la de la restauración. Noé construyó el arca a la vista de todos y anunció el diluvio, como Abraham intercedió por Sodoma. Jesús dijo que su regreso sería como en los días de Noé y de Lot: comían, bebían, compraban y construían, viviendo como si nada viniera. La iglesia tiene la revelación completa, y cada creyente ha sido escogido para llevar el evangelio al lugar donde ya está.

*Adaptado con ayuda de IA a partir de la transcripción de una predicación.*

- Autor: Daniel Lira
- Tipo: Predicación
- Fecha: 13 de agosto de 2023, Convivencia Familiar Monterrey · Campus Cumbres
- Video: https://www.youtube.com/watch?v=ctBuW9GCg14
- URL: https://daniellira.com/predicaciones/en-los-dias-de-noe/
- Idioma: es-MX

## Puntos clave

- El mensaje de Jesús fue que el tiempo se cumplió y el reino de Dios se ha acercado: arrepiéntanse y crean en el evangelio.
- A los ojos de Dios solo hay dos eras: la de la corrupción y la de la restauración; nuestra vida solo tiene sentido dentro de esa realidad.
- Noé construyó el arca a la vista de todos y anunció el diluvio; como Abraham por Sodoma, intercedía para que nadie se perdiera.
- Jesús no describe los días de Noé por su inmoralidad, sino porque vivían como si nada viniera: comían, bebían, compraban y construían.
- Tenemos la revelación completa, pero la hemos reducido a un devocional y a oraciones de cajero automático.
- No todos están llamados al pastorado, pero todos han sido escogidos para predicar el evangelio donde ya están, con esperanza, santidad y temor.

---

## El mensaje de Jesús

Hoy no le presté el campus al pastor; por eso estoy aquí. Si mi esposa no hiciera todo, nada funcionaría: incluso este mensaje no me convencía, se lo platiqué y me lo arregló. Ella es la que está embarazada allá afuera; la pueden saludar. Generalmente doy clases de dos horas, así que hoy durará treinta y cinco minutos, esperemos.

Titulé el mensaje «En los días de Noé», pero aunque el nombre lo diga, no vamos a hablar de Noé: el mensaje se trata de Jesús y de lo que vino a decir. Conocemos su obra: vino a morir por nuestros pecados, derramar su sangre, resucitar y llevarnos a la vida eterna. Pero mientras caminaba entre nosotros, antes de la cruz, proclamaba un mensaje que solo él podía dar. Es muy simple, pero muy radical cuando entendemos su magnitud.

Está en Marcos 1. Jesús acaba de regresar del desierto, donde fue tentado y venció al diablo, y lo primero que hace es ir a Galilea a predicar: «El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio». Ese fue su mensaje durante todo su ministerio: el tiempo se cumplió, el reino se acerca.

## Dos eras

En el principio Dios creó los cielos y la tierra para estar con el hombre y la mujer, caminar entre ellos y disfrutar de su creación. Pero el hombre decide alejarse de Dios y su existencia se corrompe. Ahí comienza lo que llamo la era de la corrupción. En ese momento Dios promete un Redentor, el que aplastará la cabeza de la serpiente para restaurarlo y redimirlo todo.

Desde la perspectiva eterna de Dios solo hay dos eras: la de la corrupción y la de la restauración. Nosotros dividimos la historia de otras maneras, pero ante los ojos de Dios solo existen la era en que los hombres se alejaron de él y la era en que por fin estarán de regreso con él. Ese es su anhelo más grande: volver con su creación, y que su creación vuelva a él voluntariamente. El Redentor pondrá fin a la corrupción y establecerá su reino; todo el que tenga fe en el Rey que viene participará del reino de Dios, y todo el que lo rechace vivirá fuera de él, alejado de Dios por la eternidad.

Fuera de esta realidad nuestra vida no tiene sentido, propósito ni destino. Fuimos creados no para vivir en la era de la corrupción, sino en la era venidera, que marcará la segunda venida de Jesús. En la primera dijo: «El tiempo se ha cumplido», como Dios le dijo a Noé que el diluvio se acercaba. Y detrás del diluvio hubo una tierra restaurada. La era de la corrupción pasará y vendrán un cielo nuevo y una tierra nueva, una nueva creación en la que por fin regresaremos con nuestro Dios. Para entrar hay que abandonar nuestra vieja forma de vivir y creer en el evangelio. ¿Y cuál es la buena noticia? Que todos son bienvenidos a ese reino.

## Un arca a la vista de todos

La primera figura del regreso de Jesús son los días de Noé, en Génesis 6. Es una imagen de lo anterior: la era de la corrupción esperando el diluvio y una nueva tierra. Dios le dice a Noé que construya un arca de unos ciento cincuenta metros y entre en ella con su familia y los animales. Si Dios te pidiera hoy un arca de ciento cincuenta metros, ¿dónde la esconderías? Sería noticia nacional: «Un loco construye un arca porque dice que viene un diluvio». No había manera de esconderlo. Todos sabían que venía un diluvio y que Noé trabajaba en el arca.

En esa época, dice Dios, toda la humanidad se había corrompido y la tierra estaba llena de violencia. Los hombres tomaban mujeres por la fuerza, había toda clase de inmoralidad sexual, se mataban porque sí y ofrecían a sus bebés en sacrificio. La maldad había llegado a tal punto que el diluvio no podía dejar de venir. Pero la Biblia dice que Noé caminaba con Dios, y creo que conocía su corazón, un corazón que no quiere que nadie se pierda.

## Como Abraham por Sodoma

Creo que Noé hizo algo parecido a lo que hizo Abraham cuando Dios le anunció la destrucción de Sodoma y Gomorra. Abraham se puso entre las ciudades y Dios y le preguntó si perdonaría la ciudad por amor de unos cuantos justos. Creo conocer un poco el corazón de Dios, y me lo imagino enternecido pero triste, sabiendo la realidad: «Está bien». Y Abraham siguió bajando la cifra: «¿Y si son cincuenta? ¿Y si son diez?». Como diciendo: «Voy a tocar cada puerta y proclamar que la vas a destruir, y voy a encontrar a alguien que se arrepienta». Y Dios, entristecido, le dice: «Ve». Sin embargo, cuando Lot les avisa a sus yernos, ellos se burlan, y su esposa, al salir, voltea hacia atrás y corre la misma suerte que la ciudad.

Del mismo modo, creo que Noé se tardaba en construir el arca. Mientras Dios era paciente para traer el diluvio, Noé iba poco a poco para poder dar el mensaje a todo el que se cruzaba en su camino. No le importó ser el loco ni proclamar un mensaje que nadie entendía: «Viene un diluvio; el tiempo se cumplió. Si quieres participar de la tierra nueva que viene después, conozco a Dios y su corazón, y sé que te dará un pase de entrada. Saco un animal si hace falta, pero hay un arca, y eres bienvenido». Sin embargo, el diluvio llegó y destruyó a todos menos a la familia de Noé.

## «El reino de Dios está entre ustedes»

Ese es el mensaje de Jesús: el tiempo se ha cumplido, se acerca el reino de Dios. No dijo que ya había comenzado del todo, sino que se acercaba. Los fariseos, que lo habían visto sanar enfermos y predicar con autoridad, querían atraparlo, porque querían seguir gobernando al pueblo, y siempre le pedían señales visibles: «Dame las fechas, a ver si cuadra; dime tu genealogía exacta». Querían más pruebas de las que ya se les habían dado. Cuando le preguntaron cuándo vendría el reino, respondió: «El reino de Dios no vendrá con advertencia, ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está entre vosotros».

En esencia, los fariseos tenían la revelación de los profetas y tenían al Mesías enfrente, y preguntaban cuándo vendría. Y Jesús les decía: «Ya fue anunciado; el tiempo se cumplió y se acerca con fuerza. Dejen de perder el tiempo buscando señales y proclamen que el fin se acerca rápidamente, para que todos puedan arrepentirse y volver a Dios, porque el arca está abierta para todos».

## Comían, bebían, compraban y construían

Lo más interesante para mí es que justo después Jesús menciona los días de Noé y de Lot, y no menciona la inmoralidad, ni la violencia, ni las muertes. Dice: «Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos».

No dice que se emborrachaban ni que vivían de fiesta en fiesta. Dice que vivían su vida. Se les predicó que venía un diluvio, que había un arca y una tierra nueva, y siguieron comiendo, bebiendo y preocupándose por si se casarían o no, mientras se acercaba un diluvio que arrasaría con todo. «Asimismo como sucedió en los días de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban». Esto pega más fuerte en Monterrey: emprendían, hacían negocios, conseguían trabajo, crecían en las empresas, estudiaban en las universidades. «Mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste».

La expresión del pecado sí llegó a la inmoralidad de todo tipo, pero la profundidad del pecado era que, sabiendo que venía la destrucción y una tierra nueva, se entregaron a una vida sin sentido, de solo existir: de lunes a viernes, de nueve a cinco, dinero, trabajo, familia. Nada de esto es malo; es bueno. Pero a la luz de la venida del Señor nuestra vida no debe ser solo trabajar, sobrevivir y pensar si me caso o no, si tengo el tercer hijo o el cuarto, si me cambio de trabajo, si llego a director o si emprendo. Cuando nos entregamos día tras día a una vida sin sentido, la expresión del pecado es solo un síntoma de que nos hemos olvidado de Dios y de su regreso.

## La revelación en un cajón

Me temo, iglesia, que vivimos en los días de Noé y de Lot. Tenemos la revelación completa, de Génesis a Apocalipsis, de la creación a la nueva creación, de la corrupción a la restauración; algo que no tuvieron Noé, Abraham, Jeremías ni Daniel. Hemos visto al Mesías, conocemos su resurrección y su promesa de volver. Tenemos la palabra de Dios, ante la cual obedecen las tormentas, se mueven las montañas y tiembla la creación, y la hemos guardado en un cajón para que se empolve, reducida a un devocional, a un domingo para recibir la bendición, a una oración de cajero automático para que mi negocio prospere y mi familia sea bendecida, a rituales sin sentido. Hemos olvidado la magnitud del regreso de Jesús, y sin esa realidad nuestra vida se vuelve, día tras día, una vida sin sentido ni propósito.

Sí, conocemos a Dios, y quizá ya tienes tu boleto para el arca. Pero vivimos en los días de la iglesia, dentro de la era de la corrupción. No porque la iglesia sea corrupta, sino porque no hay otra era: de Génesis 3 a Apocalipsis 19, todo es la era de la corrupción. Ahí vivimos tú y yo, y tenemos el mensaje y la verdad de lo que va a suceder.

## ¿Estamos listos?

Iglesia, se acerca el día del Señor, el día en que todo será hecho nuevo y la vida como la conocemos terminará y será creada de nuevo. No podemos darnos el lujo de vivir para esta era cuando el reino de Dios se acerca con fuerza. Creo que Jesús regresa en esta generación. No digo que mañana, pero creo firmemente que las cosas se están preparando. No lo digo de manera amarillista, para que busquen videos de YouTube como los fariseos buscaban señales. El punto es vivir a la luz de su regreso. Si Jesús regresara en los próximos diez años, ¿estaríamos listos? ¿Hemos predicado el evangelio a esa persona de tu trabajo que, si él viniera hoy, no estaría en el arca?

Aunque vivimos en la era de la corrupción, creo que Dios está levantando a su iglesia y escogiendo a sus hijos para llevar al mundo el mensaje de su regreso, en el que todos son bienvenidos. Imagina que este versículo es para ti: «Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres. Y dejando luego sus redes, le siguieron».

## Escogidos en medio de estos días

Hemos sido llamados, pero creo que hemos perdido el temor de Dios, la respuesta reverente a su gloria. Vivimos en una sociedad en la que la expresión del pecado casi ha igualado, si no es que igualó, los días de Noé y de Lot: la identidad es tan libre que cada quien escoge lo que quiere rechazando la palabra de Dios, matar a un bebé en el vientre se considera libertad, y cuando proclamamos la palabra de Dios la gente se burla y ve las verdades como mentiras.

Pero Dios te ha escogido a ti en medio de estos días que apuntan a su regreso, en esta última temporada antes del nuevo diluvio y de la restauración de todas las cosas. Se acerca el día del Señor, y todos son bienvenidos al arca, a su reino. Has sido escogido para llevar el mensaje a toda tribu, lengua y nación, a toda empresa, universidad y familia. Tu vida no es tuya; es de Cristo. Pedro lo entendía completamente; los animo a leer en sus casas *Primera de Pedro*.

## El lugar donde ya estás

Este mensaje está hecho para ser radical, pero no les digo que dejen sus trabajos, abandonen a su familia o renuncien a su empresa para irse de misioneros. Creo que quizá el uno por ciento de los que están aquí, unas cuantas personas, están llamados a dejarlo todo para el pastorado o las misiones. Pero el cien por ciento de los que están sentados aquí han sido escogidos por Dios para llevar el evangelio al lugar donde ya están.

La diferencia es que, cuando ves la magnitud de la venida del Señor, tu trabajo ya no es igual: trabajas como para Cristo, y Cristo tiene un solo trabajo, arrebatar almas del reino del diablo para llevarlas al reino de Dios. Si vas a tu empresa el lunes, tu único trabajo allí es que ni una sola persona de tu empresa, tu universidad o tu familia se quede sin escuchar el evangelio. Ese es tu único propósito en esta era de corrupción.

Sin embargo, conociendo la revelación completa, vamos al trabajo, llenamos nuestro Excel, cerramos la computadora y regresamos a casa a ser cristianos. Pero la persona del cubículo de al lado, la del local junto a tu negocio, quien te atiende en el Oxxo o en el *food truck* (si no sabes a qué me refiero, pregúntale a Mauricio cómo llegó a Cristo): todas las personas que se cruzan contigo merecen escuchar el evangelio, porque Cristo derramó su sangre para que la cosecha sea mucha.

## Los mártires y el llamado

Hemos diluido el mensaje del martirio. En el cielo hay mártires que dieron su vida por Cristo, incluidos los apóstoles, que preguntan cuánto falta, y se les responde que esperen hasta que se complete el número de los que han de morir como ellos. Hoy, en 2023, mueren más cristianos por causa del evangelio que en cualquier otro momento de la historia, ni siquiera en tiempos del libro de *Hechos*.

A eso hemos sido llamados: a morir literalmente, no en sentido figurado. Pero te tengo una noticia: en Monterrey no te van a matar, al menos no por el evangelio. Así que seamos agresivos en la predicación del evangelio. ¿Que te corren del trabajo? Consigues otro y predicas ahí. ¿Que ya les predicaste a las mil personas de tu empresa? Quizá es hora de cambiar de trabajo y predicarles a otras. ¿Y si te corren y terminas viviendo bajo un puente? Les predicas a los que viven bajo el puente. Ese es el mensaje radical de Jesús, por el que Pedro y Pablo terminaron en la cárcel y Juan exiliado, ya de viejo, en una isla. Pero tengo otra noticia: si Jesús no quiere que prediques bajo un puente, te va a sostener en tu trabajo o te va a llevar a otro. Cuando te dedicas al trabajo de Jesús, él se dedica a cuidarte y a ponerte donde haya alguien con hambre de conocerlo.

## Alguien está orando por ti

Yo oré cuatro años a un Dios que no conocía. Me iba a dormir llorando: «Dios, si existes, revélate en un sueño». Los cristianos decían que Dios habla, y que hay musulmanes que sueñan con Jesús y entregan su vida a Cristo. Pero no fue hasta que un cristiano obedeció a Jesús que llegó la respuesta a mis oraciones y pude entregar mi vida a él. Te puedo asegurar que en tu empresa hay personas clamando a un Dios que no conocen, pero que tú sí conoces, para que les digas: «Este Dios te está buscando; abrió las puertas de su reino para que entres y no te pierdas».

Hemos sido elegidos «según la presciencia de Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo». Fuimos rescatados «no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación», el único digno, sentado a la diestra del Padre. Hemos renacido «para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible», no en la tierra de la era de la corrupción. Aunque tengas la familia más hermosa, es corrupta; pero un día la verás restaurada, sin corrupción. Lo más bello de este mundo es basura comparado con la venida de Jesús y lo que prepara para nosotros.

## Una estrategia

Como en los días de Noé Dios levantó a Noé, como en los días de Lot levantó a Abraham, y como en el exilio levantó a los profetas, todos con un mismo mensaje, «viene el día del Señor», así hoy, en los días de la iglesia, está levantando no a pastores, predicadores o profetas, sino a individuos, a cada uno de ustedes, para ir a estos lugares. Literalmente siéntate y haz una estrategia.

«Le voy a llevar a mi jefe su café favorito todos los días, aunque me haga la vida de cuadritos. Voy a llegar temprano y haré excelente el trabajo que él odia». Porque un día te preguntará: «¿Por qué haces todo esto si te he tratado mal?». «Porque Cristo me dio un regalo más grande: derramó su sangre cuando yo no lo merecía, para salvarme y darme vida eterna. Y lo hizo también por ti; eres bienvenido a su reino. Por eso te traigo el café y trabajo así: no por un ascenso ni por más dinero, sino porque quiero tu alma».

Si alguien va a ir al infierno, que tenga que pasar sobre nosotros, sobre nuestros cadáveres, pero que no se quede ni una sola persona que podamos alcanzar sin escuchar el mensaje de Jesús. Para eso nos dejó su Espíritu Santo, que nos llena de poder y sabiduría y nos dice que no nos preocupemos por lo que vamos a decir: abre tu boca y él pondrá las palabras. Creo en esta generación de iglesia, que arrebata almas del reino de las tinieblas y está dispuesta como nunca a seguir a Cristo hasta la muerte.

## Esperanza, santidad y temor

Dice Pedro: «Ceñid los lomos de vuestro entendimiento». Prepárense para actuar. Tenemos la revelación completa, y es nuestra responsabilidad entenderla, estudiarla, comernos este libro por completo, y cuando no entendamos, decirle a Dios: «Ayúdame, porque me estás preparando para algo». En su primera carta, Pedro señala tres cosas.

Primero: «Esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado». Que toda tu esperanza esté puesta no en si te casarás, en ese trabajo o en que tu empresa prospere, sino en que un día Jesús regresará, enjugará toda lágrima, pondrá fin a toda corrupción y nos dará un cielo y una tierra nuevos donde habitará con nosotros para siempre.

Segundo: no se conformen a sus deseos, sino «sed santos, porque yo soy santo». Somos humanos corruptos, pero hemos nacido de nuevo, fuimos comprados por él y el Espíritu Santo habita en nosotros. Aunque tengas deseos corruptos, puedes apartarte de ellos y decir: «Esto no da gloria a Dios; me alejo porque Cristo es santo».

Tercero: «Si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga… conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación». Esta casa no es tu casa, ni esta vida es tu vida. Viviremos en un lugar físico restaurado donde Dios prepara un banquete de bodas. Ahí hay una silla con tu nombre, y junto a ella muchas sillas que aún no tienen nombre, asignadas a ti para que vayas a llenarlas. Para que el día de las bodas del Cordero con su iglesia puedas celebrar y decir: «Derramé mi vida por una sola cosa, y lo tuve todo por basura, para ser hallado en Cristo».

Fuimos comprados al precio más alto. El tiempo ha llegado; el reino se acerca. Lo que no es moda, lo que nunca cambiará, pase lo que pase, es que Jesús va a regresar por su amada iglesia, el pueblo que compró con su sangre. Y su iglesia estará lista: habrá entendido la palabra de Dios y habrá proclamado su mensaje a toda la tierra. Has sido escogido para esta misión, con una identidad firme, sabiendo que eres peregrino en esta tierra. El día se acerca en que todo será hecho nuevo, y el que tenga fe en Jesús vivirá para siempre en el reino de Dios. Queda en nosotros la misión de que nadie se pierda, sino que todos tengan vida eterna. Que lo que escuchaste hoy no se quede en un mensaje de domingo: haz una estrategia para arrebatar almas del reino del diablo y entregarlas a Dios como coronas a sus pies, porque él merece toda la honra y toda la gloria.

*Daniel predicó este mismo mensaje una semana antes, el 6 de agosto de 2023, en otro campus de Convivencia: [ver ese video en YouTube](https://www.youtube.com/watch?v=JAN9-UE4_nM).*
